Shakespeare. Tal vez si…

Una actriz y un actor conocedores del mundo de Shakespeare son convocados a una audición para un proyecto misterioso en un centro de producción teatral de extrañas características. Durante la espera, y activados por motivaciones personales y acontecimientos inesperados, toman conciencia del poder del lenguaje shakespeariano, que se convierte en un oasis para sus vidas tormentosas, y jugando con él, comienzan a canalizar sus deseos y frustraciones más personales. Poco a poco la ficción tomará tanta fuerza que se convertirá en una vivencia inesperada, pero el misterio y la confusión dejarán aflorar la madurez de unos actores que deciden no participar en un mundo donde las apariencias brillantes encubren las más vulgares realidades.

¿Autoficción, juego, realidad, fantasía? Usando los textos de Shakespeare y canciones de su época los personajes de esta obra  tienen la habilidad de convertir sus penalidades en materia creativa, transformándolas en divertidas parodias dramáticas, y lo consiguen porque son maestros en el juego escénico. Pero, y en palabras del poeta inmortal, “prueban las malignas raíces que vuelven prisionera la razón”, y  sus poderosas imaginaciones se activan transformando los deseos más banales en posibles acciones inesperadas.

 

Líneas de investigación:

A través  de una selección de textos de Shakespeare, así como de la música original compuesta para sus obras, hemos confeccionado una dramaturgia que se va acomodando al hilo conductor de la realidad de nuestros personajes, la de una actriz y un actor, ya no tan jóvenes, que se presentan a una audición y que sobreviven en un medio tan inestable y  lleno de espejismos como lo es nuestra profesión, una profesión que, puede resultar voluble pero que con pasión y determinación puede también ser sublime. Nuestros personajes viven peligrosamente sobre la fina línea que separa la ficción de la realidad, pero les salva su capacidad lúdica y la habilidad que tienen para trasladar sus dolores y frustraciones al juego escénico con un gran sentido de humor. Desde su realidad más cruda los personajes crean situaciones falsas o engañosas que impulsan la trama y le dan una mayor dimensión al utilizar los textos de Shakespeare. Los personajes de nuestra historia se preguntan: “Tal vez si…” Tal vez si no perdemos la capacidad de ilusionarnos consigamos acercarnos a lo inalcanzable. Tal vez si no dejamos de creer encontraremos por fin lo que buscamos. Tal vez si aguantamos un poco más, podamos encarnar ese papel deseado con el que soñamos. Tal vez si…

En nuestra propuesta escénica buscamos en Shakespeare, porque puede ser el cauce ideal para concretar las eternas preguntas que aun hoy nos seguimos haciendo, dentro y fuera de nuestra profesión. Y, como en sus obras, todavía hoy, buscamos ser agradables sin grosería, ingeniosos sin afectación, audaces sin llegar a ser imprudentes, sabios sin pretenderlo y originales sin gratuidad. Y como decía Shakespeare: “El hombre que no se alimenta de sus sueños envejece pronto”.


DRAMATURGIA Y DIRECCIÓNJuan Pastor
REPARTOMaría Pastor, Esteban Ciudad
con la colaboración de José Bustos y Juan Pastor
DISEÑO DE ILUMINACIÓNRaquel Rodríguez
ESPACIO ESCÉNICOJuan Pastor
ESPACIO SONOROEsteban Ciudad
AMBIENTACIÓN-VESTUARIOTeresa Valentín-Gamazo
FOTOGRAFÍAJuan Carlos Toledo / Susana Martín Martín / Manuel Martínez
VIDEO Susana Martín Martín
PRENSA Y COMUNICACIÓNManuel Benito
AYUDANTE DE PRODUCCIÓNSara García
PRODUCCIÓN Guindalera Teatro S.L.


A raíz de este montaje, ESPACIO GUINDALERA propone de forma paralela actividades pedagógicas en torno a la figura de Shakespeare  y sus obras para ESPECTADORES Y ACTORES Y ACTRICES PROFESIONALES.


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