El juego y la alegría en la actuación

Dicen que cuando un actor interpreta un papel debe olvidarse de sí mismo para vivir el personaje. Salta al reino de la imaginación. Pero aunque la idea de olvidarse de uno mismo es importante también lo es escuchar los impulsos que debe generar para perseguir adecuadamente los objetivos marcados de antemano. ¡Es una paradoja! Pero si actúa verdaderamente, de verdad, el juego y la alegría estarán estrechamente unidos a lo divino, participando en un acto de trascendencia comunal. Y eso sucede incluso en las tragedias más amargas.